El autor del Punto de Referencia “Doce claves para abordar el presupuesto 2027”, Jorge Rodríguez, plantea que el próximo presupuesto permitirá evaluar si la actual administración logra modificar las prioridades y corregir la trayectoria fiscal. En este contexto, identifica doce aspectos que será relevante considerar.
- El presupuesto 2027 será el primero elaborado por la actual administración. Permitirá evaluar si efectivamente cambia las prioridades y corrige la trayectoria fiscal. Con todo, su margen de maniobra es acotado: la regla fiscal exige reducir el déficit estructural a 1,8% del PIB, limitando el crecimiento del gasto; y más del 80% del presupuesto está comprometido por leyes permanentes.
- Este trabajo se escribe deliberadamente antes de conocer el proyecto, con el propósito de poner el foco en las doce claves que será relevante mirar del mismo:
1. Un crecimiento real de entre 1% y 2% —bajo en perspectiva histórica— sería compatible con la meta estructural de -1,8% del PIB. Con todo, para atenuar el acercamiento al nivel prudente de deuda y/o realizar aportes al Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) se requeriría un crecimiento menor.
2. El problema fiscal no termina en 2027, pues las proyecciones muestran holguras negativas entre 2028 y 2030. Esto implica que se requieren medidas permanentes de ajuste del gasto o generación de ingresos estructurales para ampliar el espacio fiscal.
3. Con el gasto comprometido, la deuda pública podría superar el nivel prudente de 45% del PIB en 2029. El Presupuesto 2027 debe contribuir a mantener una trayectoria de deuda sostenible, sin depender de supuestos excesivamente optimistas.
4. El ajuste fiscal debe ser trazable y verificable, con montos por partida, plazo y carácter permanente o transitorio de cada medida.
5. El 83% del presupuesto 2026 está comprometido por leyes permanentes. Esto deja poco espacio para reasignaciones y hace difícil modificar sustancialmente la estructura del gasto.
6. Salud, Educación, Trabajo, Vivienda y Obras Públicas concentran cerca de 80% del gasto, además, con alta proporción de rigidez interna. Un cambio de prioridades drástico es difícil de materializar en un año.
7. El pago de intereses ya representa 5% del gasto público, frente a solo 2% en 2008. Si continúa aumentando, reducirá aún más el espacio disponible para políticas públicas.
8. La inversión pública ha perdido peso en las últimas décadas y ha tenido problemas de ejecución. Dado el elevado desempleo, el presupuesto debiera priorizar la inversión y su ejecución efectiva.
9. El gasto corriente tiende a sobre-ejecutarse, en especial en Salud; mientras que el gasto de capital se subejecuta para compensarlo. Esto debiera corregirse.
10. Los últimos años muestran una sobreestimación persistente de los ingresos tributarios no mineros, contribuyendo a los incumplimientos de la regla fiscal. El Presupuesto 2027 debe utilizar supuestos realistas, verificables y acompañados de un seguimiento de la recaudación efectiva.
11. El fuerte aumento de los ingresos derivados del cobre debe distinguirse entre componentes permanentes y transitorios.
12. Chile cuenta con un buen sistema de monitoreo, pero cubre solo 44,2% del presupuesto. El desafío es aumentar su cobertura y que sus resultados tengan mayor incidencia en las asignaciones.



