En el Punto de Referencia «Proyecciones del costo fiscal del envejecimiento en Chile», los autores concluyen que el envejecimiento constituye un riesgo fiscal estructural y persistente que requiere decisiones anticipadas e integrales —en participación laboral, reglas previsionales, eficiencia y prevención en salud, y financiamiento— para evitar ajustes futuros más costosos y con menor margen macroeconómico.
- El envejecimiento poblacional se perfila como una de las principales fuentes de presión fiscal estructural en Chile en las próximas décadas, en un contexto de holgura fiscal cada vez más acotada.
- El estudio cuantifica la presión fiscal adicional atribuible al envejecimiento entre 2025 y 2050, concentrándose en los dos componentes del gasto público donde la presión demográfica se manifiesta con mayor claridad: pensiones y salud.
- La estrategia metodológica se basa en el marco de Amaglobeli y Shi (2016), combinando proyecciones demográficas, supuestos macroeconómicos y descomposiciones contables del gasto —en línea con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)— para aislar de manera transparente la presión fiscal atribuible al envejecimiento.
- En conjunto, en el escenario base, el gasto en pensiones y salud se incrementa entre 3,6 y 3,7 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) dependiendo del escenario de crecimiento económico esperado, lo que representa el deterioro adicional del balance fiscal.
- Los resultados son altamente sensibles a diversos riesgos. En un escenario más exigente, caracterizado por un menor crecimiento económico y la activación de algún supuesto de riesgo —ya sea un reajuste real del beneficio previsional o un mayor costo relativo de las atenciones de salud para la población de adultos mayores—, el deterioro del balance fiscal asociado fluctúa entre 4,2 y 5,8 puntos porcentuales del PIB.
- El envejecimiento constituye un riesgo fiscal estructural y persistente que requiere decisiones anticipadas e integrales —en participación laboral, reglas previsionales, eficiencia y prevención en salud, y financiamiento— para evitar ajustes futuros más costosos y con menor margen macroeconómico.




